Progreso Personal y Profesional en Gestión y Liderazgo

Equipo Editorial

La Misión y la Visión muestran quienes somos y qué queremos ser de forma sencilla e instantánea, facilitando el conocimiento de nuestra organización y posibilitando interactuar con nosotros.

Sirven, así mismo, para explicar nuestro propósito y dirección, separando lo importante de lo que no lo es tanto.

Ambas declaraciones están muy relacionadas con la estrategia a largo plazo, ya que nos marcan el camino a seguir. Se ha demostrado que una Misión y Visión claras y bien comunicadas posicionan a una organización por delante de aquellas que no las han definido.

Una buena Misión y Visión puede atraer talento a nuestra organización, ayudarnos a construir una cultura organizacional fuerte y aumentar la productividad de nuestros equipos.

Nota

La Misión y Visión no sólo es aplicable a la organización como conjunto, sino también a proyectos concretos.

Misión

La Misión está enfocada a inspirar a la acción. Se concentra en el presente, los clientes, los procesos y el nivel de rendimiento deseado. Nos permite interpretar la Visión de forma específica.

La Misión describe la filosofía de la organización y nos guía en la toma de decisiones diarias y estratégicas. Ayuda a la participación del equipo en el éxito global y a la comprensión de las decisiones directivas.

Los equipos trabajan hacia un objetivo común beneficioso tanto para ellos como para la organización, lo que aumenta la satisfacción e implicación del equipo y su productividad.

Las declaraciones de Misión deben ser:

  • . Alineadas con la Visión, los valores y la cultura de la organización
  • . Dirigidas a todas las partes implicadas
  • . Orientadas a resultados
  • . Inclusivos, nuestra misión no debe limitar futuras estrategias o segmentos de clientes

Ejemplos de Misión

  • . Microsoft: “Ayudar a las personas y las empresas alrededor del mundo a desarrollar todo su potencial”
  • . Google: “Organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil”

Visión

Suele definirse como nuestro sueño de futuro, aquello que queremos alcanzar como organización, convirtiéndose en una fuente de inspiración y motivación para el equipo.

A menudo, nuestra Visión puede exceder el ámbito de la organización y evidenciar un cambio social. El horizonte temporal ideal de la Visión es de unos 5 años, aunque si nuestro entorno está en plena evolución, podemos plantearnos una Visión a 3 o 4 años.

La Visión es de vital importancia en el Liderazgo Transformacional, ya que al igual que la Misión, nos sirve de guía en la toma de decisiones.

Las declaraciones de Visión deben ser:

  • . Fáciles de entender y de comunicar
  • . Claras y sin ambigüedades
  • . Coherentes con la Misión, los valores y la cultura de la organización
  • . De amplio espectro, para incluir variedades locales
  • . Inspiradoras, describiendo un futuro atractivo
  • . Realistas, basadas en aspiraciones alcanzables

Una declaración de Visión ha de ser relativamente corta, por debajo de las 15 palabras es lo ideal. Si no es posible, podemos optar por crear un eslogan de entre 3 y 7 palabras para que nuestros equipos, clientes y otras partes implicadas puedan recordarlo más fácilmente.

Ejemplos de Visión

  • . IKEA: “Crear una vida cotidiana mejor para muchas personas”
  • . Samsung: “Inspirar al mundo para crear el futuro”

Desarrollando nuestra Misión y Visión

Redactar nuestra Misión

Para redactar una Misión realmente significativa debemos crearla en estrecha colaboración con todas las partes implicadas en la organización. La Misión debe basarse en las creencias y valores de nuestro entorno. Sólo así tendrá la fuerza necesaria para cumplir su objetivo.

La misión ha de explicar nuestros objetivos de manera clara y concisa y facilitar una imagen profesional de la organización.

Debemos hacer un Brainstorming para que todas las ideas que queramos reflejar sean tenidas en cuenta junto con nuestra Proposición Única de Venta, ya que ésta es la razón máxima por la que nuestros clientes nos escogen sobre la competencia. Además, podemos ayudarnos con los artículos sobre los Análisis DAFO o de Competencias Esenciales.

Una vez que tenemos esto claro, debemos revisar cuáles son nuestros objetivos de forma que con estos dos elementos construyamos nuestra Misión.

Para redactar la Misión, lo haremos en tiempo presente y nos aseguraremos de que el enunciado sea claro, breve y sencillo.

Redactar nuestra Visión

Para empezar a redactar nuestra Visión debemos descubrir el valor real y humano de la organización y pensar en cómo queremos mejorar el mundo a través de ella.

Al mismo tiempo, debemos preguntar a todas las partes implicadas en nuestra organización cuáles son los valores con los que nos identifican, y cuáles son aquéllos que les gustaría que nos identificasen en un futuro.

Con estos dos elementos confeccionaremos nuestra Visión.

La Visión, al igual que la Misión, ha de tener un enunciado claro, breve y sencillo y ha de ser amplia y permanente en el tiempo. La redactaremos utilizando verbos en infinitivo para crear esa sensación de continuidad, como en los ejemplos de arriba.

Consensuar la Misión y la Visión

Aunque aquí las hayamos desarrollado por separado, las dos están íntimamente relacionadas, por lo que tendremos que ver si son compatibles y complementarias entre sí.

Una vez creadas debemos distribuirlas entre un grupo controlado de personas para que nos den una validación, y comprobar así si ambas explican los conceptos que queremos transmitir y si reflejan la realidad de nuestra organización.

Una vez que hayamos conseguido esta validación ya estamos en disposición de celebrarlo, ya que significa un gran paso para una organización.

Comunicar permanentemente

Para que la Misión y la Visión estén presentes en el día a día de la cultura de una organización, debemos ser coherentes y comunicarlas periódicamente desde los niveles más altos de la organización.

¿Cuál viene primero?

Dependiendo en qué punto de desarrollo se encuentre nuestra organización, será conveniente empezar por la formulación de la Misión, especialmente cuando nuestra organización ya esté establecida, de manera que ésta nos guíe hacia la Visión.

Si nuestra organización es de reciente creación o está inmersa en un proceso de cambio, será conveniente formular primero la Visión, ya que ésta nos guiará hacia la Misión.

Nunca es tarde para que una organización defina su Misión y su Visión.

Ambas declaraciones están construidas para durar en el tiempo, aunque debemos tener claro que un cambio en la Misión no tiene por qué significar un cambio en nuestra Visión. Esta última tiende a mantenerse constante, ya que como toda aspiración nunca llega a alcanzarse plenamente.

De hecho, a veces no es posible construir una Visión tan poderosa que incluya a toda la organización. En estos casos, podemos disponer de tantas como creamos oportuno para los distintos departamentos o áreas de la organización.

Contraindicaciones

La declaración de la Misión y la Visión de una organización puede tener, a veces, un efecto contrario al deseado. Esto ocurre cuando una de ellas, o las dos, no se formulan correctamente o no se comunican sus beneficios de forma adecuada.

Estos son algunos de los casos:

  • . Misión no realista: una Misión que no responda a la realidad de la empresa y/o que sea demasiado optimista, puede afectar al buen desempeño del equipo, con toma de decisiones erróneas que conlleven pérdidas a medio/largo plazo
  • . Falta de enfoque global: ambas han de formularse no desde la perspectiva del equipo directivo, sino de todas las partes implicadas (especialmente los clientes)
  • . Pérdida de tiempo: si la declaración de Misión y Visión tarda demasiado en formularse, este tiempo puede ser visto como perdido, ya que podría haberse utilizado en asuntos ‘más importantes’
  • . Resistencia al cambio: en organizaciones que quieren emprender un proceso de cambio, la Misión y la Visión han de ser reformuladas, lo que puede crear rechazo en el equipo en primera instancia. Para ayudarnos a entender y gestionar este proceso podemos recurrir a la Curva de Cambio

Nota

En este artículo nos hemos centrado en las organizaciones, pero también podemos aplicar las declaraciones de Misión y Visión a nuestra vida personal. Ambas nos darán una idea clara de qué hemos de hacer para llegar a lo que queremos ser y nos permitirán enfocar nuestra energía, acciones y decisiones hacia lo que consideramos como importante.

En este caso empezaremos definiendo la Visión para ocuparnos después de la Misión.

Conceptos Clave

Las declaraciones de Misión y Visión comunican la dirección y los valores de nuestra organización. La Misión nos dice qué hacemos y cómo lo hacemos y la Visión nos revela lo que queremos llegar a ser en el futuro.

Nuestros equipos pueden estar inspirados si disponemos de una Misión clara y una Visión motivadora y convincente. Para ello, debemos formularlas de forma sencilla y con una clara llamada a la acción.

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